lunes, 7 de mayo de 2012

Rango y la jornada del heroe (Rango, 2011)


En su libro, "A Heroe with a Thousand Faces ", el antropólogo y psicólogo Joseph Campbell expone que todos los héroes de todos los mitos son muy similares en sus características y aventuras ya que todos siguen la arquetípica "jornada del héroe". Con esto, Campbell concluye la existencia de un monomito, o un mito único, compartido por la vasta mayoría de las culturas de la Tierra. 
¿En qué consiste la "jornada del héroe"? A grosso modo se podría explicar así: hombre común que a través de un suceso extraordinario es obligado a embarcarse en una aventura por medio de la cual descubrirá su  verdadera razón de existir. Encontrara dudas y adversidades a su paso, para al final, en un encuentro culminante con su principal adversario, renacer como el ave fénix y lograr la salvación del objeto en cuestión (dama, pueblo, tierra). En el mencionado libro menciona y explica cada uno de los 12 pasos de la jornada que aqui no enumeraremos y del que hay material suficiente en libros e internet.
Esta teoria ha sido desde su aparición la base estructural para la creación de guiones en la meca del cine.
Películas y libros como El señor de los anillos, Star Wars, Harry Potter, Superman, los héroes de Marvel y cualquier pelicula de accion, siguen puntualmente los 12 pasos mencionados.
Rango es pues, un homenaje al cine, en especial al cine Western y no lo niega ni un segundo. Sigue los 12 pasos de la "jornada del héroe" y además los canta como los juglares lo hacían en la antigüedad, ahora interpretados por una banda de búhos mariachis.
Aunque el mercado que la película busca es el infantil, la disfrutaran enormemente los adultos y más aun los cinéfilos, porque la película es toda ella una serie de pequeños homenajes a lo que me imagino, admira su creador y director Gore Verbinsky.
Desde referencias obvias a películas del viejo oeste como El bueno, el malo y el feo, Por un puñado de dólares, Shane, Los 7 magníficos, La diligencia, sin olvidar que el espíritu del oeste está representado por Clint Eastwood, pasando por guiños breves a otras películas como Star Wars, 12 hombre en pugna, Indiana Jones entre otras. El armadillo que representa el guía espiritual del héroe evoca claramente a El Quijote y no olvidar ese cameo genial de los protagonistas de Miedo y asco en las vegas (donde uno de los personajes también lo interpreta Jhonny Depp)
Su estética dura, polvorosa, sin dibujitos tiernos, es otro de sus aciertos, gran labor de arte. El humor acido se agradece y queda a tono con el resto de la cinta.
Por último y no menos acertado es el nombre del protagonista que tampoco es al azar. En Durango se filmaron muchas de las películas del viejo oeste y en algún momento llego a ser considerado el Hollywood mexicano.
Me da la sensación que la película se irá volviendo de culto y tendrá legiones de fanáticos con el correr de los años. Una prueba de ello es que el director de la película Los vengadores ya le hizo un breve y pequeño homenaje al camaleón vaquero. La escena donde Black Widow es perseguida por Hulk, es idéntica a la de Rango perseguido por la serpiente Jake.
Por lo pronto yo ya soy fanático del camaleón…

Mérida Yucatán, 2012


martes, 1 de mayo de 2012

El pequeño Elian....

Le pedí que sonriera para la foto. Con la mirada me respondió: "Anda, tómala y dejémonos de tonterías". 
Desde entonces no he podido olvidar el rostro de este niño. Lo llame Elián recordando a aquel otro niño que hace algunos años se convirtió en símbolo de la revolución cubana al regresar con su padre a la Habana tras haber sobrevivido al naufragio de una balsa que se dirigía a Miami, donde su madre perdió la vida buscando otro futuro a su pequeño.
 Por mas que intento no recuerdo su nombre. A veces pienso que es irónico ya que su rostro no lo he podido olvidar. Otras veces pienso que es un mecanismo de defensa y mi mente simplemente no lo quiere recordar. O no quiere ponerle nombre al dolor.
El destino me devolvió a la isla de Cuba luego de 18 años de haber estado ahí por primera vez. Aquella ocasión fue un viaje de placer (y vaya que lo fue), esta vez fueron cuestiones de trabajo. Después de habernos instalado en el hotel y como no tendríamos actividades hasta el día siguiente, nos dispusimos a disfrutar la belleza de la hermosa ciudad de La Habana. Con cámara en mano salí con Virginia a recorrer las calles del centro de la capital de la isla. 
 Hermosos edificios coloniales roídos por el tiempo y la falta de mantenimiento son la constante en La Habana: El Capitolio, el Teatro Nacional, La Catedral, las antiguas casonas que antes pertenecían a la gente pudiente, ahora convertidas en departamentos para numerosas familias que viven aglutinadas. Fotos aquí y allá.
Mientras disfrutabamos a un grupo que tocaba un riquísimo Son, sentí que me jalaban la camisa tratando de llamar mi atención. Voltee y vi a un niño de unos 9 años a lo mucho que me miraba fijamente. Lo salude y le pregunte que era lo que quería mientras metía mi mano a la bolsa del pantalón buscando algunas monedas. No hubo respuesta.
 Hasta entonces me percate que junto a él se encontraba una señora de edad mayor que en ese momento me pregunto si estaba interesado en Puros Cubanos -Cohiba y/o Partagas directos de fabrica- me dijo. A mi no me interesaban pero a Virginia si; ella ya se encontraba en amena charla con los soneros. Le comente del ofrecimiento de la señora e inmediatamente entro en discusión con ella para intentar rebajar el precio de los cigarros. Ver negociar a Virginia es siempre un espectáculo en sí, generalmente siempre gana. Esta vez tuvo un feroz enemigo, la anciana no se rendía. Mientras esto ocurría me percate que Elián no dejaba de verme. Baje la mirada y me agache un poco para acariciarle el pelo, le pregunte como se llamaba y la respuesta fue la misma: Silencio.
 Como las negociaciones no llegaban a ningún lado, Virginia decidió que no compraría nada hasta no ver el producto. Por primera vez, España y Cuba estuvieron de acuerdo. La señora nos pidió que la acompañáramos a donde se encontraban los cigarros.
 Caminamos varias cuadras hasta llegar a las puertas de una vecindad no muy diferente de las que te encuentras en México. Ya mi atención estaba centrada en el pequeño Elián. Durante el trayecto lo había estado observando: no soltaba la mano de la anciana y le llamaba lo atención todo lo que se cruzaba; pateando todo lo que podía patear a su paso. De cuando en cuando volteaba a ver y me clavaba su mirada, o al menos eso me parecía, Pero no percibía en su rostro ningún gesto o signo de emoción.
 Entramos al interior de la vecindad (que a decir verdad, lucia mucho mejor que el exterior) y nos dirigimos al departamento del fondo. Me encontraba alerta y con cierta desconfianza pues hasta ese momento caí en la cuenta que habíamos seguido a una desconocida con un niño a una vecindad que parecía abandonada para comprar cigarros en el mercado negro. ¿Donde había quedado el sentido común?
El departamento contrastaba con lo que se veía por fuera, tenia todas las comodidades que el capitalismo puede comprar; La televisión de 46 pulgadas de pantalla plana sobresalía del resto de los muebles. La casa se veía bastante cómoda y no se sentía que ahí se pasara penurias o que estuvieran preocupados de que iban a comer al día siguiente. Elián y yo nos instalamos en la sala acompañando a una joven mulata que miraba absorta una película vieja de vaqueros. Ni siquiera nos volteo a ver cuando invadimos su espacio. Un hombre mayor de complexión robusta se acercó a Virginia y le pidió que lo acompañara a la sala.
Nuevamente empezaron las negociaciones acerca del precio de los puros. De repente el hombre hizo una seña y la mulata sin dejar de ver la tele, se levanto y se dirigió a la cocina; regreso con 3 cajas de madera. La mujer mayor que nos llevo hasta allá, saco una libreta y empezó a escribir en ella.
El hombre se dirigió a la sala y saco de un cajón otra caja que contenía los sellos que garantizaban que el producto era legitimo y de calidad. El y la mulata de inmediato se pusieron a pegar los sellos a la caja y a los puros. El negocio se había cerrado.
-¿Me la prestas?- me dijo Elián.
-¿Perdón?- Respondí sin voltear, mientras veía como trabajaban con los puros
-Que si me prestas tu cámara fotográfica.
-¿Sabes como se usa?- le pregunte volteándolo a ver, seguro que encontraría ese brillo en los ojos de un niño que esta descubriendo algo nuevo.
-No, enséñame como- El rostro adusto de Elián comenzaba a desesperarme. "Poker Face" diría Lady Gaga.
Un par de instrucciones de como agarrar la cámara, de que botón apretar, de donde poner los dedos y Elián ya estaba listo para ser corresponsal de National Geographic.


 A través del lente empezó a ver todo lo que había a su alrededor, quizá buscando desesperadamente que la realidad cambiara detrás de la cámara. Le pedí que me tomara una foto pero me ignoro olímpicamente y dirigiendo la cámara a la señora mayor le ordeno -Sonríe abuela- La señora mayor levanto la mirada y poso para la foto- saliste hermosa- Sentencio Elián.
La sonrisa de alegría de la abuela contrastaba con  el rostro inexpresivo del niño.
Cuando Virginia se percato de que estábamos tomando fotos se acercó a nosotros e intento hacer plática y jugar con el pequeño.
-Hola Bonico, ¿como te llamas?- Pregunto con ese tonito que ponemos los adultos cuando hablamos con los niños de forma cariñosa, tratándolos como si fueran tontos- ¿Cuantos años tienes? ¿Vas a la escuela? ¿A que escuela vas? ¿En que grado vas? ¿Donde vives? ¿Me regalas un besito?
Todo el interrogatorio fue acompañado de un apretón en las mejillas que a ningún, absolutamente a ningún niño le gusta. ¿Quien nos dijo a los adultos que los niños disfrutaban esas muestras de afecto?
Elián seguía viendo alrededor, detrás de la lente de la cámara. Ahora su atención estaba puesta en la mulata y el hombre robusto; a él, no le agradaba mucho el jueguito de la cámara y de cuando en cuando volteaba y lanzaba una mirada inquisidora. Ninguna de las preguntas formuladas por Virginia obtuvo respuesta.
La abuela apenada por el silencio del pequeño, levanto la vista y mirando a Elián con infinita ternura, contesto dirigiéndose a nosotros -es muy penoso, tiene 10 años y se llama...- pude notar el amor que brotaba de sus labios cuando hablaba del chiquillo.
-Esta tan guapo que con gusto me lo llevaría para España- dijo Virginia mientras le revolvía el pelo.
La abuela clavo la mirada en la de Virginia escudriñándola para ver que tan cierto era el comentario que había dicho. Al final, hizo una mueca que intento ser una sonrisa de agradecimiento y bajando la mirada continúo con lo que estaba escribiendo.
Virginia no se rendía. -Pareces artista de cine de lo guapo que estas. ¿Quieres mucho a tu abuelita? Yo tengo 2 nietos hermosos tan guapos como tu. ¿Como se llaman tus papas? ¿Donde están?
Elián dejo la cámara y salió corriendo de la sala. El hombre y la mulata dejaron de empacar puros. La abuela levanto la mirada y la sonrisa que había mantenido hasta ese momento se desdibujo. Hasta el Che que tenia pintado en el pecho la anciana miraba a Virginia inquisidoramente. El silencio que reinaba en el lugar era sumamente incomodo.
La abuela suspiro hondo, se quito las gafas y tratando de sonar lo mas cortes posible exclamo -Hay chica, si tu supieras. Mi pobre niño ha sufrido mucho. La alegría se le ha escapado del cuerpo...- nuevamente el silencio reino en la habitación.
-Su padre dejo a la madre y al crio hace unos años para embarcarse con destino a Miami -trago saliva y continuo- Prometió que regresaría a buscarlos en cuanto se estableciera. Lo ultimo que supimos de él es que la barca en la que navegaban naufrago en las costas de Yucatán. Fueron rescatados y llevados a una casa de seguridad en lo que se arreglaba su repatriación. Un grupo armado irrumpió en la casa y secuestro a todos los cubanos que ahí se encontraban. Ni siquiera se si esta vivo mi hijo-. Volvió a respirar profundamente.
-Su madre se fue hace unos nueve meses. Se canso de la miseria en la que vivimos; Se que debe andar de puta en algún lado. No me molesta que ande de puta, cada quien hace con su culo lo que quiere. Lo que me molesta es que haya olvidado por completo a su hijo. Ni una llamada, ni un peso, ni una visita. Parece que se la trago la tierra. ¿Como explicarle a un niño que su madre lo abandono? ¿Como seguirle mintiendo con la promesa de que un día la madre volverá cargada de regalos para él y que la vida será mejor que antes? ¿Como explicarle que su padre probablemente este muerto? ¿Como decirle que su familia se desintegro tratando de darle un mejor futuro? -La voz se le entrecorto.
-Yo no puedo atenderlo como quisiera. Tengo que trabajar hasta las 4 de la tarde para mantenernos. Él se levanta, se viste y se va solo a la escuela. Cuando regresa tiene que servirse la comida y comer solo. Cuando llego por las tardes, como, me cambio y salgo con él a caminar por las calles para conseguir turistas que quieran comprar puros. Llegamos tan cansados que a veces nos dormimos sin cenar -sentenció la anciana. Por dentro me preguntaba si el cansancio era realmente la causa de la ausencia de cena o lo era la precaria situación económica.
A Virginia se le llenaron los ojos de lágrimas. Intentaba decir algo pero de su boca no salía palabra alguna. A mi el nudo en la garganta hace rato que me asfixiaba.
-No... Sabia -Exclamo Virginia. Nuevamente el silencio se apodero de la habitación.
El hombre robusto rompió el silencio y dijo con voz grave -Te voy a regalar un par de puros, escógelos -dijo, extendiendo a Virginia la caja que no había sido comprada.
Me levante y me dirigí hacia la calle buscando a Elián. No lo veía por ningún lado. Camine hacia la derecha y cruce la calle hacia un pequeño parque, volteando a ver hacia uno y otro lado. Nunca más lo volví a ver.
Justo cuando regresaba a la vecindad vi salir de ella a Virginia, al hombre robusto y a la anciana. Virginia agradeció la compra y se despidió de ambos. Empezaba a caminar hacia mi cuando se detuvo, se volteo y pregunto a la anciana -Si quiero cigarros mas adelante, ¿donde te busco?- Antes que pudiera contestar la anciana, el hombre lo hizo -No la busques, ella no vende puros. Ella únicamente engancha turistas y los trae para acá a cambio de un plato de comida. La puedes meter en problemas si la buscas. Si estas interesada en mas cigarros seguro nos encontraras.
Dicho esto agarro a la anciana del hombro, la introdujo al interior y cerro el portón. Regresamos al hotel cabizbajos y sin dirigirnos la palabra.
Desde ese día no he podido olvidar a Elián. Tengo muy presente en la memoria su carita inexpresiva. ¿Como puede el destino robarse la alegría de un niño? ¿Como puede robarse la inocencia? ¿Que pensaría Elián mientras clavaba su mirada en la mía? ¿Maldito, tu no has sufrido lo que yo?
Al día siguiente el mecanismo de defensa de Virginia había creado una explicación -Todo esta actuado para que sintamos lastima por ellos y compráramos lo que nos vendían. Los pobres cubanos viven de lo que le pueden sacar al turismo.
No quise discutir pero estoy seguro de que no es así. La mirada dura e inquisidora que tenia Elián no se consigue actuando. Se consigue a base de golpes de la vida, de frustraciones y de esos momentos que te forjan el carácter. Esa mirada la he visto en personas adultas que han pasado más tristezas que alegrías, pero nunca la había visto en los ojos de un niño.
Un par de meses después regrese a La Habana. Moría por recorrer las calles del centro. Quería volver a ver a Elián. Programe mi viaje para que me quedara toda la tarde libre del último día que pase en la isla. Camine horas y horas por las principales calles. Me senté en varias de las terrazas de los hoteles esperando verlo caminar tomado de la mano de su abuela. La espera fue inútil.
Una parte de mi esta contento de no haberlo visto nuevamente. Tengo la esperanza de no haberlo encontrado porque ya no sale a las calles a buscar turistas. Su madre regreso y le trajo todos los regalos que la abuela le había dicho. Se abrazaron y besaron por horas mientras ella le platicaba lo que había hecho. Había encontrado a su marido, al padre de Elián. Salió del país para rescatarlo y por eso no había vuelto a comunicarse con ellos. Fue muy difícil pero lo consiguió. El padre se había quedado en Miami consiguiendo una casa grande con un cuarto solo para Elián mientras la madre había ido a buscarlo a Cuba. Y veía a Elián sonreír, dando gracias a Dios por tanta bendición...

Mérida Yucatán, 2012








viernes, 8 de abril de 2011

Agentes del destino (The Adjustment Bureau, 2011)


Existe realmente un plan maestro que se tiene que cumplir a cabalidad o el destino se va forjando de acuerdo a las decisiones que tomemos en la vida?? esta es la interesante premisa que nos regala la nueva cinta de Mat Damon,
Basada en un cuento corto de Phillip K. Dick (The adjustment Team) y dirigida por el nobel director George Nolfi (antes guionista).
El gran Phillip K. Dick fue un prolífico escritor y novelista de ciencia ficción, considerado uno de los maestros del género. Muchas de sus obras han sido llevadas a la pantalla grande, siendo la adaptación más famosa Blade Runner (1982) que está basada en la obra ” Do Androids Dream of Electric Sheep?” (sueñan los androides con ovejas eléctricas?). En cada una de las obras de Dick podemos ver sus obsesiones personales: cuestionamiento a las religiones, Estados alterados de la conciencia y en general, la frágil naturaleza de la realidad como la percibimos.
La película pudo haber tomado un camino filosófico – metafísico tratando de explicar las teorías plasmadas por Dick en su cuento, pero no se complica en dar demasiadas explicaciones y nos adentra en la vida de David Norris y las razones por las que no puede consumar su amor con una chica (Emily Blunt) que conoció por... casualidad??
Existe el libre albedrio? la casualidad? el llamado efecto mariposa? O somos inducidos a decidir y creer que fue decisión propia?
la película se disfruta mejor si uno deja a un lado los prejuicios y se adentra al mundo que nos dibuja el director George Nolfi.
Porque antes que ser una película de ciencia ficción, es una historia de amor, de esos que traspasan fronteras…

Vale la pena las palomitas y el boleto…

Victor Ayuso Mendez, 2011


domingo, 11 de abril de 2010

Corre, Nora, Corre...

-¡¡¡Carnal... Carnalito, prepara a las muchachas...Fallo el rescate!!!-Dijo con la voz entrecortada y colgó.
De repente se dio cuenta que estaba solo, completamente solo. Nada se escuchaba alrededor, nada excepto el latir de su corazón. Latía con una fuerza y una rapidez como si quisiera salirse del pecho. ¿Qué había salido mal? ¿Qué puta madre había salido mal? mi nena ya debe estar... muerta. ¿Por qué no seguí las instrucciones? ¿Por qué maldita sea no seguí las instrucciones? ¿Por qué tuve que avisar a la policía? claramente me lo dijo Ximena, ¿ahora... que le voy a decir? "Tenias razón, no debí llamar a la policía...la nena está muerta." intentó tragar saliva, pero tenía un nudo en la garganta que se lo impidió... y se dejó caer hincado con las manos en el rostro.
Sucedió en cuestión de segundos. Estaba todo listo; el dinero solicitado en billetes pequeños en una bolsa de plástico negra; llegar al punto de reunión acordado, caminar al centro de la explanada y entregar el paquete a una persona de gorra roja que le tocaría la espalda. Solamente extendería la mano y el sujeto, sin dejar de caminar, tomaría la bolsa y se alejaría de ahí. Si el dinero estaba completo, 10 minutos más tarde, recibiría la llamada indicándole donde habían liberado a la niña. 4 policías se habían adelantado desde el momento en que se supo el lugar del pago del rescate, vestidos como civiles y confundiéndose entre la gente. Él llegó solo como lo habían solicitado los secuestradores. Había varias decenas de personas en la explanada. Gente caminando, padres jugando con sus hijos, gente sacando a pasear a sus perros, tomando un helado. Miraba fijamente las caras de las personas; sabia que los secuestradores ya estarían en la explanada y lo estarían observando. ¿Quién de todas las personas que están acá son cómplices? A medida que se acercaba al centro de la explanada, el latir de su corazón se intensifico, ahora le dolía. Cada latido le dolía, ya no aguantaba más. Se secó la frente, sudaba copiosamente.
De repente lo vió, caminaba directo hacia él. Caminaba tan tranquilo, el maldito hijo de puta caminaba tan tranquilo, con ese andar cholo medio bailadito de los chavos hoy en día. Vestía pantalón súper holgado, sudadera con capucha, la gorra roja, las manos en las bolsas frontales de la sudadera y la mirada fija en el suelo. En unos minutos más, toda esta pesadilla habrá terminado, solo unos minutos más. Tan seguro estaba que era él, que empezó a extender la mano olvidando que la seña era que le tocara la espalda... ya solo unos pasos mas... y a lo lejos un radio sonó.
Lo que sucedió después fue caos y confusión. Disparos, gritos, llanto, gente buscando donde resguardarse, mas disparos, mas gritos, aullidos de dolor, mas disparos, rugir de motores, mas gritos, rechinar de llantas, mas disparos, silencio total. Él, se había quedado en el centro de la explanada con el brazo extendido y con la bolsa en la mano. A 3 pasos de terminar con la pesadilla, la bolsa nunca llego a su destino.


-¡Puta Madre, Puta Madre!- repetía una y otra vez. -¡Puta Madre!- desde la llamada telefónica se había puesto como loco. Ella sabía que no era nada bueno, algo había salido mal. Nora apretó los dientes con tanta fuerza que se oyó el crujir de su mandíbula. El frio que le recorría la espalda era más intenso en esos momentos. Él, desbarataba el cuarto a golpes; Ella lo imaginaba pues tenía tapada la vista con una venda. De repente se detuvo. Nora sabía que había llegado el fin. Debajo del trapo cerró los ojos y se encomendó a Dios. En voz baja empezó a cantar la única canción de Dios que se sabía: "Dios esta aquí, que hermoso es, el lo prometió donde hay dos o tres..." De repente lo escucho acercarse; Se hinco hacia ella. Nora podía sentir su respiración en la cara, le daba asco. Apretó los labios esperando el fin.
-Mira hijita de tu puta madre óyeme bien lo que te voy a decir- le dijo el tipo tan cerca del rostro que le escupía la cara cuando hablaba -El negocio se chingo y yo no pienso pasarme el resto de mi vida en la cárcel por una pendeja como tu- Mientras le decía, Nora sentía como le liberaba las manos y los pies -por nada del mundo te vayas a quitar la venda. Te voy a llevar afuera, nos vamos a brincar la barda y cuando caigamos del otro lado cuentas hasta tres y corres en dirección opuesta a la mía. No me sigas porque te mato. No hagas otra cosa porque te mato. No te quites la venda antes porque te mato. ¿Está claro?- le dijo. -¿ESTA CLARO?- gritó.
-Si-respondió ella con una voz apenas audible. Sintió como la levantaban violentamente.
Lo demás no lo entendió. No lo puede armar en su cabeza porque no lo vio. Solamente sintió volar unos segundos y cayó al suelo. Dolió, dolió mucho. Intentó levantarse instintivamente pero se mareo. Se llevó las manos al rostro y se quitó la venda. Había muy poca luz pero aun así le lastimó. De reojo vio que alguien se alejaba corriendo como alma que lleva el diablo. Quiso gritar pero de su boca no salió nada.
Recordó. El miedo la hizo pararse violentamente. En cualquier momento podrían volver. Volvió a apretar la mandíbula y se lanzo a correr. empezó a correr y a correr. No se detuvo ante nada. No tenía idea de a donde se dirigía pero quería alejarse lo más pronto posible del lugar que fue su prisión por varios días. En su pecho los sentimientos explotaron. empezó como un pequeño quejido, luego fue un sollozo y termino gritando de dolor. Pero no era un dolor físico; era el dolor del alma que le arrancaba las lágrimas que salían a borbotones de sus ojos. Ni ella sabe cuánto corrió. Nadie sabe por cuánto tiempo lo hizo. Ella solo sabe que corría lo mas rápido que podía por calles y calles desiertas. Cualquier ruido le sobresaltaba, segura de que en algún momento saldrían los tipos que la tuvieron secuestrada y acabarían con ella. Nadie sabe de dónde saco las fuerzas para correr pues nunca probo bocado desde que la pesadilla comenzó. Cada segundo le parecía una eternidad así que no puede calcular tiempo ni distancia. Las lesiones en sus pies y un ligero cojear en la pierna derecha son las únicas pruebas de que fue mucho más del que su cuerpecito tan delgado y frágil podía soportar. Corrió y corrió.
Nora no recuerda o no quiere recordar nada. El siguiente recuerdo de aquella noche lo tiene ya en casa, mientras mama la bañaba. Dicen que un taxista y su hija por poco la atropellan mientras cruzaba la calle corriendo y gritando como loca. Dicen que al verlos, Nora se acerco y les pidió que la llevaran a casa. Dicen que el taxista se negó pero que la hija la vio tan mal, tan pálida y temblorosa, que le suplico a su Papa que ayudaran a la pobre muchacha. Dicen que el taxista manejo por varias horas pues ella no tenía claro el camino a casa. Dicen que a punto de rendirse estaban cuando Nora al cruzar por una calle vio en la puerta de un Zaguán a su tío Nacho que había salido a fumarse un cigarro. Pegó el grito y el taxista se detuvo. Nora había regresado a casa sana y salva.

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Quisiera poder decir que lo que acabo de contar es producto de mi imaginación. Por una macabra coincidencia del destino, en mi último viaje escuche 3 relatos de secuestros. Es una noticia, desgraciadamente, tan cotidiana en nuestro México, pero siempre le había sucedido a gente lejana. Esta vez los relatos fueron muy cercanos.
Quisiera decir que este secuestro tuvo un final feliz, Pero Nora sigue corriendo. Reconoció la voz de uno de sus captores y seis meses después fue aprehendido; Era alguien cercano a la familia. Fue enjuiciado y sentenciado a más de 20 años de prisión. La familia del detenido pidió, suplico que por favor le concedieran el perdón a su familiar. La madre del detenido se hinco a los pies de la Mama de Nora suplicando su compasión. Luego de la sentencia la situación cambio. Empezaron entonces las llamadas, las amenazas, los insultos. Nora y su familia han tenido que irse del país por miedo a las represalias. La persona que me lo contó me dijo con un tono de alivio -Se hicieron y nos hicieron un favor. Todos moríamos de miedo de tan solo pensar que pudieran hacerle algo a cualquier miembro de la familia en venganza-dijo.
Nora no duerme y es hueso y pellejo. De por si menuda, ha bajado casi 15 kilos desde aquella noche en que le robaron su vida. Acude dos veces por semana al Psicólogo y no sale nunca de casa. Nora sigue corriendo, huyendo de sus fantasmas del pasado...

(Los nombres fueron cambiados por obvias razones)

domingo, 28 de marzo de 2010

Un futuro por delante...


El repicar del teléfono lo saco del aletargamiento en el que se encontraba. Lo escuchaba a lo lejos, pero poco a poco el timbre fue creciendo en intensidad hasta lograr que le diera importancia y levantara la cabeza de la mesa; Se había quedado dormido. No tenía idea de cuánto tiempo, si era de día o de noche, si iba a amanecer o estaba oscureciendo. Hace meses que el tiempo se había fundido en uno solo y solamente transcurría.
Pero el teléfono no dejaba de sonar y pareciera que no estaba dispuesto a hacerlo. Sonaba interminablemente, suplicando que alguien le prestara atención. Se levantó de la mesa y se dirigió a la sala donde se encontraba el teléfono;  no tenía prisa. El que quería hablar con él podía esperar 5 segundos más. De todos modos iba a seguir del otro lado esperando que le contestaran.
De repente se quedó parado... se extrañó y se tocó el pecho. Sí, ya no estaba más esa opresión que había vivido con él en los últimos meses. Primera vez desde hace tiempo, que el aire pasaba con facilidad y no sentía malestar en el estomago. La paz y tranquilidad que lo acompañaban en ese momento, hace rato se habían ido de su casa y no habían avisado cuando volverían. Hoy, como hijos pródigos, regresaban sin más y sin dar una explicación, como si nunca se hubieran ido.
 Aspiro profundamente para disfrutar el delicioso aire que entraba a sus pulmones y contesto el Teléfono. Nunca se imagino quien era la persona que estaba del otro lado:
- Bueno...
- ¿Mi amor?, soy, yo.
- Ma....
- No digas nada, cielo. No es el momento para hablar. Solo te pido me escuches, seré Breve. Ya tendremos tiempo para platicar largo y tendido. Sé que mañana por la mañana presentas tu examen de grado para titularte. Te felicito y me siento sumamente orgullosa de ti. Te amo y siempre lo he hecho. A pesar de todo te amo. Entiende que no ha sido fácil... solo quería que supieras que estoy rezando por ti y sé que todo saldrá bien mañana. Cuídate.
-Sí mama-Dijo, Y colgó.
¿Sí mama? ¿Tenías 4 años de no hablar con tu madre y solamente pudiste decir "sí mama"? Patético. Te habías pasado días, semanas, meses, años esperando esa llamada. ¿Habías practicado tantas veces lo que ibas a decir y solo balbuceaste "si mama"? ¿Nunca seguiste las reglas de la casa, menos una orden de tu madre y hoy que la tenias vulnerable (se le escuchaba en la voz) se te ocurre obedecerla y quedarte callado?
Por increíble que pareciera, la paz y la tranquilidad, seguían ahí... se volvió a tocar el pecho y si, ahí estaban. Se regresó a la mesa y agarró su teléfono celular. La pantalla marcaba las 23:50 horas. Tenía dos mensajes en espera, eran de la greñas. "Negro, solamente te mando este mensaje porque me dieron ganas de decirte te quiero" "Negro, no te quiero hablar para no distraerte, cuando quieras llámame, no importa la hora". Suspiro, feliz de sentirse querido, mañana festejarían juntos como locos.
 Mientras se duchaba, trataba de acomodar las piezas del rompecabezas de su vida. De repente todo encajaba. Mañana por la mañana brincaría el último resquicio de su etapa estudiantil y se iniciaría en la etapa laboral. Estaba preparado y lo sabía, no en balde fueron los meses enteros encerrado estudiando, los desvelos, las cientos de tazas de café, el desgaste de las uñas de tanto comérselas, la Alopecia nerviosa y la urticaria de los brazos. Tampoco fue en balde haber dejado los ojos en las decenas de libros apilados en la mesa. Mañana era el primer día del resto de su vida, El panorama no podía lucir mejor. Su madre le había hablado, tenia quien lo quería, tenía ofertas de trabajo y hasta podía darse el lujo de escoger. ¿Que mas podía pedir?
Terminó de arreglarse y se lanzó a la calle, eran las 00:40 horas. Iría a la biblioteca de la escuela y ahí esperaría a que sea la hora para presentar. No tenía prisa así que decidió irse caminando. De la bolsa de la sudadera sacó el Ipod. Se colocó los audífonos y empezó a buscar la canción que lo acompañaría durante su trayecto. La cita de Gali Galeano... No, demasiado guapachosa; A la orilla de la chimenea de Joaquín Sabina... No, en esos momentos necesitaba algo con actitud; One de Metallica... Con actitud pero no, demasiado estridente. Los primeros acordes de Bittersweet Symphony de The Verve empezaron a sonar... no había canción más apropiada para ese momento.
Se paró en la esquina de la calle, retrocedió la canción y empezó a caminar con la música; había decidido que por nada del mundo iba a parar hasta llegar a la escuela, imitando el video de la canción. No iba a respetar semáforos, esquinas, gente caminando, letreros o lo que se cruzare, no pararía. Que fácil es hacerlo cuando son la una de la mañana.
Al pasar por la iglesia se detuvo. Nunca lo hacía pues era ateo confeso. Detestaba la religión católica y todo lo que tenía que ver con ella; no entendía como la gente se refugiaba en ella, en la búsqueda de paz interior. -Esa llega sola- dijo en voz alta y lo sabia mejor que nadie, le acababa de ocurrir. Sin embargo, se paró, se llevó la mano a la sien y saludó haciendo una reverencia estilo militar. La puerta de madera crujió, como contestándole el saludo.
Al llegar a la puerta de la escuela aspiró profundamente, el aire entro sin dificultad. La paz y la tranquilidad seguían ahí, regresaron para quedarse. Mientras caminaba a la biblioteca, admiraba la grandeza de su alma mater, física y espiritual. Se sentía orgulloso de ella. ¿Quién sabe? quizá algún día él pudiera dar clases allá. Todo era posible, era el primer día del rest…....

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Estudiante narra por Twitter la balacera en el Tec de Monterrey
22 marzo. Monterrey. Un estudiante que se vio atrapado el viernes 19 de marzo en la balacera y posterior introducción del Ejército en el Tec de Monterrey, narró vía Twitter cómo dos alumnos habían sido heridos por los efectivos castrenses y la manera en que ingresaron al campus.
Entrevistado por el periódico El Norte el twitero narró cómo vivió aquel infierno, el usuario de la red social no quiso revelar su nombre pues teme por su integridad física.

“Yo estaba junto a un policía del Tec”, recordó el alumno.

“Él traía su radio, su frecuencia, entonces, se escuchó cuando el policía de la puerta de Luis Elizondo la 19 estaba gritando: ‘No se dejan de tirar; los soldados no dejan de tirar’”, y luego gritó: “Le acaban de dar a otro alumno”.

“¿Qué pasó?”, le preguntó el estudiante al elemento de seguridad tratando de confirmar lo que había escuchado.

“Acaban de herir a otro alumno”, le contestó.

“¿Cuántos van?”, insistió.

“Es el segundo”, le respondió el guardia.

Así permanecieron mucho tiempo.
(Extraído del Periódico El Norte)

A la memoria de los inocentes caídos en la guerra absurda de Calderón en contra de una "Ridícula Minoría"... ¿cuántos más?

domingo, 14 de marzo de 2010

Visiones de una misma historia...


El golpeteo de los botes de basura era melodía para sus oídos. Le recordaba dos cosas: que ya era hora de despertarse para cumplir con sus actividades diarias y que seguía vivo. Decía: -el día que ya no lo escuche, es porque ya estaré muerto-; sonrió para sí, orgulloso de su planteamiento. Saludó a los recolectores de basura, quienes sin dejar de hacer su trabajo, le devolvieron el saludo efusivamente. Se estiró y se dispuso a darle 3 vueltas al parque como ejercicio que le servía para espabilarse y mantenerse en forma. Cuando terminó, se metió a la tina con todo y ropa; siempre hacia eso ya que aprovechaba y de una vez la lavaba y la ponía a secar. Luego, desnudo, le encantaba pararse y sacudirse todo el cuerpo como lo hacen los perros al secarse, -Es la mejor manera- decía.
Cada vez  que agarraba su uniforme la felicidad lo embriagaba, había sido en los últimos cinco años su vía de escape de una vida vacía que se estaba extinguiendo. Su trabajo le había dado una razón para vivir, luego de que su amada Quelita había fallecido. Al principio hizo lo que todo hombre hace cuando pierde a su pareja de toda la vida: beber y beber hasta perderse, beber para olvidar, beber para recordarla, beber para ahogar las penas, beber para no sentir ese vacío en el corazón y el estomago, beber porque el cuerpo lo pedía, beber para no morir de la tristeza, beber para no llorar y luego llorarla cada vez que bebía.
Un día cuando caminaba sin rumbo fijo, ensimismado en sus recuerdos, un carro por poco lo atropella al sacar la trompa ya que el conductor no veía si venían vehículos para que pudiera cruzar. Brincó del susto porque lo agarro desprevenido, pero al entender lo que había sucedido, volteó la cara y al ver que no veía nada, hizo un ademan con la mano para que el vehículo pudiera pasar. El chófer agradecido con el gesto y quizá con el sentimiento de culpa, bajó su ventana y le obsequio un par de monedas... y ahí empezó todo; al poco rato ya estaba dirigiendo el transito. Todas las mañanas se paraba en el mismo sitio y ayudaba a la gente a cruzar esa esquina tan complicada, ayudaba a los vehículos en el crucero a cambio de algunas monedas y lo hacía bien. Era muy querido y respetado por la gente de la ciudad que le agradecían el gesto, los policías lo querían porque los accidentes habían disminuido considerablemente desde que él se paraba en la esquina y además tenía dinero para comer y seguir viviendo.
Sacó su uniforme del armario de madera natural, lo colocó con cuidado en la silla y con toda la paciencia y maestría de un relojero suizo fue vistiéndose. Había conseguido el uniforme del velador de una antigua construcción; era viejo pero le gustaba el porte y gallardía de su acabado. Antes de partir, elevó los ojos al cielo y le pidió a Quelita que lo cuidara una vez más. Se paró en la fonda que trabaja 24 horas y ahí se refinó algunas frutas y un pedazo de pan y se dirigió caminando alegremente a su esquina de siempre.
Pero ese día la esquina le tenía deparada una sorpresa. Cuando llegó y lo vio, un frío intenso le recorrió la espina dorsal: ahí, parado en su esquina, se erguía con su uniforme amarillo, nuevo, brillante, reluciente. Dirigía el transito como nadie y no podía competir contra él. Cabizbajo se dio la vuelta y arrastrando sus pies regreso a casa. Se desnudó, se metió en la tina y ahí se quedó llorando su desgracia, pensando que pasaría con él, ¿que haría a la mañana siguiente?

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El camión de la basura lo hizo regresar a la realidad. Aunque nunca dormía, el limbo en el que se sumergía le proporcionaba la paz y el descanso que su cuerpo necesitaba, la droga hacia el resto. Cuando volteó a ver a su esposa, sumida en un sueño profundo, el enojo se apodero de él. Con toda la intención del mundo se estiró y le propinó un codazo seguido de un perdón casi imperceptible y que ella nunca oyó, simplemente se volvió a acomodar y siguió durmiendo. Se levantó, picó un gramo en la mesa del comedor y con un billete aspiró profundamente hasta no dejar rastro alguno. Se dirigió a la regadera y se bañó como lo hacen todos los hombres: solo huevos, sobaco, nalgas y pelo. Luego se vistió de mala gana, harto del maldito uniforme de policía. Volteó a la cama antes de salir y con un corte de manga, le mentó la madre a su esposa, sumida en un profundo sueño. Caminó hasta la fonda que trabaja 24 horas y ahí se enteró de la noticia. Mientras desayunaba el dueño le informaba que había amanecido muerto el vagabundo que vivía en la colonia. Se había ahogado en la fuente del parque, probablemente de tan borracho que estaría. -Gracias a Dios que se murió ese malviviente- dijo el dueño de la fonda molesto, ya que todas las mañanas le revolvía los botes de basura buscando comida y la dejaba toda tirada.-Puta Madre- pensó el policía -Voy a tener que sacar el cuerpo de ese borracho asqueroso de la fuente- dijo.
Ahí, junto a la fuente, estaba el uniforme de vigilante nocturno perfectamente doblado y al otro lado, colgándose al sol en las ramas de un árbol, ropa andrajosa y llena de remiendos. Tres cuadras más adelante, una esquina estrenaba semáforo a solicitud de los vecinos, cansados de ver tanto accidente en la cuadra....

viernes, 5 de marzo de 2010

Amor Chiquito...


Art. 2º.- "El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño." (Declaración de los derechos de los niños, UNICEF, 1959). 

#Niñosquecontrolanvuelos

Qué difícil es sentarse cada semana frente a la computadora y decidir acerca de lo que quieres comentar con la gente que te lee. Mi impulso inicial fue escribir de mi pasión por el cine, a propósito de la entrega de los Oscares este domingo, pero me sentí superfluo habiendo temas mucho más importantes en el tintero. Al hacer un repaso de los eventos de la semana, empecé a notar que varios de ellos tenían un punto en común: La niñez. 
La obesidad infantil, la historia de los múltiples abusos cometidos por el padre Marcial Maciel a niños, incluidos sus propios hijos, los niños de la Guardería ABC que claman justicia e incluso los niños que dirigieron el tránsito aéreo en Nueva York; Desde diferentes campos de batalla los niños están alzando la voz para ser escuchados, valorados, respetados, no olvidados, resarcidos. 
Y en el Twitter, el medio de moda hasta en los medios de comunicación tradicionales, he conocido gente proactiva, interesada en que esa voz llegue más lejos. Tenemos a @Xiuh_Tenorio principal promotor de la propuesta de Reglamento de Cooperativas Escolares http://ow.ly/1dhnf a propósito de la obesidad infantil y la venta de productos chatarra en las escuelas; @sopecontodo creador del Trending Topic (Tema mas popular) #FelipeRecibeaPadresABC que a su vez originó #peticionABC http://bit.ly/aL0z5d, que reúne firmas (a la fecha 670 y contando) que se harán Llegar a Felipe Calderón con la finalidad de que reciba a los padres de los niños que fallecieron en la guardería de Sonora y se haga justicia; esta el Trending Topic #mamastuiteras en las que las participantes se dan consejos, apoyan, se envían información y retroalimentan para intentar, por lo menos, ser mejores madres día a día; están todos los periodistas que no permiten desde sus trincheras que los casos de pederastia se queden en el silencio y el olvido (Ironías de la vida: dos de los periodistas más famosos entre los tuiteros: Carmen Aristegui, quien difundió la entrevista con los hijos de Maciel y Ciro Gómez Leyva quien puso a la luz el tema hace ya 10 años desde canal 40, no tienen cuenta en Twitter) y estamos los miles de tuiteros que aportamos nuestro granito de arena apoyando en nuestras posibilidades las propuestas presentadas. 
Tenemos que involucrar a todos los miembros de la sociedad para lograr que se sienten las bases para el desarrollo de la infancia en México. El problema no es únicamente competencia del género Femenino, Como bien dice @AliceOJ en su estupendo articulo "Ley de Protección a la Maternidad y el Patriarcado" http://bit.ly/cqfYtj, El problema es de todos e involucra a todos. Porque todos fuimos niños y muchos quisiéramos seguir siéndolo. 

"La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices." Albert Einstein 

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Con dedicatoria especial para @tripiayuso96 y @lamoyi, mi motor e inspiración en el día a día